El certamen reivindica su legado y consolida su proyección internacional en una edición marcada por el talento emergente y la apertura a nuevos mercados

Un vestido de novia es una obra coral: nace de una mente creativa, pero se necesitan muchas manos para materializar la fantasía. Una labor silenciosa y, a menudo, anónima que Barcelona Bridal Fashion Week reivindica en esta nueva edición. Bajo el lema On the shoulders of giants (“A hombros de gigantes”), el certamen rinde homenaje a quienes han sentado los cimientos de la industria: diseñadoras, atelieres, artesanas y, en general, mujeres cuya contribución ha sido invisibilizada.

Organizada por Fira Barcelona, del 22 al 26 de abril, el recinto ferial de Montjuïc volverá a convertirse en el epicentro de la moda nupcial: una cita que promete batir récords de participación, con más de 400 marcas confirmadas (el 80% tiene pasaporte internacional) y cerca de 40 diseñadores sobre la pasarela. El propósito, en palabras de Albasarí Caro, directora de BBFW, sigue vigente: “Facilitar el negocio de calidad y proyectar el talento hacia los mercados clave”. El certamen incluso ha repensado la arquitectura de su layout para conectar la pasarela con el recinto ferial y favorecer el encuentro de las firmas con los potenciales compradores.