Bruselas pone el foco en clientes con más de 50 millones de patrimonio. La nueva agencia antiblanqueo europea, AMLA, desarrollará la normativa que entrará en vigor el próximo año
La cúpula de la UE se ha conjurado contra el blanqueo de capitales. Y Bruselas señala a las entidades financieras como las grandes responsables de luchar contra este delito. La banca privada cuenta con un patrimonio superior a un billón de euros en España y está en el punto de mira. Bruselas obligará a extremar la vigilancia de los clientes con patrimonios de más de 50 millones. La nueva Autoridad Europea de Lucha contra el Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo (AMLA) se encargará de desarrollar esta regulación, que será efectiva a partir de julio del próximo año.
El supervisor español contra el blanqueo de capitales, el Sepblac, que depende del Ministerio de Economía, lleva años advirtiendo de que la banca privada supone una actividad de mayor riesgo para cobijar actividades ilegales de esta naturaleza. La actual regulación europea recoge que los bancos especializados en gestión de patrimonios son más vulnerables a abusos por parte de clientes que desean ocultar el origen de su dinero. Con todo, y pese al salto regulatorio, la UE aún no cuenta con una definición uniforme de banca privada.






