Las entidades europeas esgrimen que deben contar con una ratio CET 1 que supera en 140.000 millones de euros a las estadounidenses

La banca urge a Bruselas a mover ficha ya con la simplificación regulatoria del sector. Las entidades piden a la Comisión Europea una propuesta en este sentido, a instancias de la resolución reciente del Ecofin, que suponga a la postre una reducción de los requisitos mínimos de capital que se exige al sector. Es decir, el dinero que los reguladores obligan a los bancos a apartar para conjurar el riesgo de que una nueva crisis financiera los lleve a la quiebra. El objetivo es no perder el tren que ha arrancado Estados Unidos y que puede hacer que los bancos estadounidenses incrementen aún más su diferencia de tamaño con respecto a los europeos y su capacidad de conceder crédito a la economía.

Las entidades han desplegado toda una campaña para convencer a los reguladores de la importancia de poner la regulación bancaria en el centro del debate. A diferencia de los movimientos de la Administración Trump en EE UU, donde habla abiertamente de desregular al sector financiero, la conversación en Europa se centra en simplificar, tras años de incrementos como consecuencia de la Gran Recesión. Según ejemplificó la presidenta del Santander, Ana Botín, la regulación bancaria en Europa equivale a “100 veces El Quijote o cinco La Biblia”.