En las diócesis catalanas conviven desde el ultraderechista Instituto del Verbo Encarnado hasta la recién creada Xarxa d’Entitats Cristianes

La iglesia catalana que recibirá a León XIV los próximos 9 y 10 de junio es un amplio y contradictorio abanico de sensibilidades. El ultraderechista Instituto del Verbo Encarnado campa a sus anchas con protección episcopal por la diócesis de Vic. Por otra parte, la Xarxa d’Entitats Cristianes agrupa a una treintena de organizaciones, desde la izquierda catalanista hasta el centroderecha político de la vieja Convergència, y contarían con el implícito (no explícito) respaldo de algunos obispos, como los de Girona, Lleida, Tarragona o Sant Feliu de Llobregat, apuntan fuentes eclesiales. Los dos días en que el Papa estará en Cataluña ofrecerán la posibilidad de tomar el pulso a un mundo católico dividido en la sociedad más secularizada de España. El sector catalanista quiere que esta visita del pontífice sea un punto de inflexión en el difícil, largo o casi imposible camino hacia la consecución de una plena conferencia tarraconense que agrupe a todos los obispos catalanes. Además, los catalanistas quieren que su voz sea oída en la sucesión del cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella (el de mayor edad en activo en Europa). El relevo probablemente ―apuntan fuentes eclesiásticas― podría producirse el próximo mes de julio.