“La falta de cobertura en vacaciones o ante una baja provoca que muchas mujeres se queden sin la asistencia necesaria, ya que la consulta cierra o, en el mejor de los casos, otra compañera debe hacerse cargo de esta”, informan desde SATSE
La Comunidad de Madrid exprime a sus matronas de Atención Primaria, son menos de 300 profesionales para atender cartillas de hasta más de 20.000 pacientes en los centros de salud. Así lo denuncia el Sindicato de Enfermería de la región. Esta Semana Santa es el ejemplo de otras vacaciones más en las que los ambulatorios trabajan al límite y la asistencia a la salud sexual y reproductiva femenina merma, un problema que arrastra el sistema sanitario desde hace años. Con cada vez más tareas en el primer nivel asistencial, estas profesionales lamentan no llegar a atender todas las competencias para las que están formadas, quedando más relegadas a la esfera reproductiva sin asistir con la calidad que les gustaría el resto de las tareas que las atañen como la lactancia, el puerperio, el periodo infértil, la educación sexual o la detección de la violencia de género.
Desde el Sindicato de Enfermería insisten en que la escasez de estas especialistas limita la realización de los proyectos diseñados por la Consejería de Sanidad. “Muchas trabajadoras piensan que desde el Gobierno autonómico se quiere acabar con la matrona en los centros de salud”, trasladan. Son pocas, pero indispensables para llevar a cabo los numerosos programas de cribado implementados en Atención Primaria y en los que son ellas el eje sobre el que pivotan. “La falta de cobertura en vacaciones, ante una baja o simplemente el disfrute de un día libre, provoca que muchas mujeres se queden sin la asistencia necesaria, ya que la consulta tiene que ser cerrada o, en el mejor de los casos, es otra compañera la que debe hacerse cargo de esta”, informan.






