El exministro Jose Luis Ábalos (i).-EFE/ JJ Guillén POOL
Miriam Mejías |
Madrid (EFE).- La vuelta de la Semana Santa traerá la imagen de dos ministros de Gobiernos de distinto color -Jorge Fernández Díaz, del PP; y José Luis Ábalos, del PSOE- en el banquillo de los acusados por dos causas que forman parte del imaginario colectivo de la corrupción en España: el caso Kitchen y el caso Koldo.
Cada uno desde su parcela judicial, protagonizarán a partir de la semana que viene la crónica de los tribunales al confluir, prácticamente cada día, los juicios en los que afrontan abultadas peticiones de condena: 15 años de cárcel para Fernández Díaz, exministro del Interior; y 24 para Ábalos, extitular de Fomento y de Transportes.
La Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo serán los encargados de poner luz a lo ocurrido en dos épocas en las que ambos capitaneaban dos de los ministerios más importantes de sus respectivos gabinetes: el año 2013, del primer Gobierno de Mariano Rajoy; y el 2020, con la pandemia de covid y el segundo año de Pedro Sánchez en la Moncloa.










