El Supremo acoge la primera vista oral por el ‘caso Koldo’, en la que el exministro y su antiguo asesor afrontan una petición de pena de hasta 30 años de cárcel
Cuando al mediodía del 21 de febrero de 2024 llegaron las primeras noticias sobre la detención de Koldo García, antiguo asesor de José Luis Ábalos, el exministro de Transportes estaba en el Congreso de los Diputados, donde, como muchos otros miércoles, había sesión de control y pleno. Minutos después, apareció por un pasillo del Parlamen...
to para atender a los periodistas que esperaban una primera valoración: “Ya me gustaría dar explicaciones. El que las quiere soy yo. Estoy estupefacto”, aseguró. El exministro todavía no sabía, aunque puede que lo empezara a intuir, que ese sería su último pleno como diputado del grupo socialista. Dos años después, Ábalos y su antiguo asesor esperan en una celda de la cárcel de Soto del Real (Madrid) a que el Tribunal Supremo inicie, el próximo martes, el juicio en el que ambos se sentarán en el banquillo acusados de lucrarse con la compra de las mascarillas por parte del Ministerio de Transportes en la pandemia de covid-19.
La trama de las mascarillas, la primera pieza del caso Koldo, se centra en la supuesta red corrupta en torno al Ministerio de Transportes durante la etapa de José Luis Ábalos (entre junio de 2021 a julio de 2022) para la compra de material sanitario aprovechando la falta de controles durante la pandemia de covid-19. La Fiscalía considera que Ábalos y su entonces asesor, Koldo García, obtuvieron contraprestaciones a cambio de favorecer que Soluciones de Gestión, una mercantil del empresario Víctor de Aldama, se hiciera con contratos en empresas y entes públicos dependientes de Transportes. También se juzga la contratación irregular en empresas públicas de dos mujeres vinculadas a Ábalos y el alquiler de Aldama y sus socios de varios inmuebles para pagar los favores del exministro.







