El tribunal mantiene la condena al hombre, que pasó a la UNED gastos como viajes a Brasil y Alemania o una tostadora

El Supremo ha anulado la condena impuesta a una mujer como cooperadora necesaria de un delito de malversación porque su marido, profesor de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), la colocó como docente de varios cursos que él gestionaba sin que estuviera capacitada para ello. En cambio, el tribunal confirma la sentencia contra el hombre, que también coló como colaboradora a su hija de 13 años y pasó gastos como viajes personales a Brasil y Alemania o la compra ...

de una tostadora.

Según la sentencia, a la que ha tenido acceso EL PAÍS, el hombre enchufó a su esposa en tres cursos impartidos por la UNED entre 2014 y 2016 sobre electricidad por los que la mujer ―doctora en medicina― recibió en total 14.500 euros. No solo “carecía de la capacidad técnica necesaria para impartir dichas materias” sino que esta contratación incumplía el régimen de abstenciones vigente en la UNED por la relación familiar entre ambos. El profesor también simuló la participación de su hija (que entonces tenía 13 años) en esos mismos cursos como colaboradora sin que llegara a prestar ningún servicio. Cobró 6.000 euros. Además, el acusado cargó gastos que achacó a esos cursos cuando en realidad obedecían a asuntos personales, incluidos más de 3.400 euros por un viaje familiar que hicieron los tres a Berlín y más de 6.500 euros por un viaje de pareja a Brasil; un ordenador portátil, un tostador o una panificadora. Todo, por casi 17.000 euros. A ello sumó más de 24.500 euros en gastos de desplazamiento.