La nave Orion afronta unas pruebas en espacio profundo antes de propulsarse como un búmeran espacial que tardará cuatro días en ir a la Luna y otros cuatro en regresar a la Tierra

En el primer día de la misión Artemis 2, se prueban todos los sistemas de la nave. Tras 25 horas en órbita, la Orion se propulsa hacia la Luna.

Son 4 días de ida y 4 de vuelta, en los que solo hay que hacer pequeñas correcciones de la trayectoria.

La nave no tiene que maniobrar. La gravedad de la Luna curva su trayectoria haciendo que la rodee.

Es una trayectoria de libre retorno: la Orion vuelve ‘sin motores’, atraída por la gravedad de la Tierra.