La cobertura que le proporciona Donald Trump ha liberado de cualquier límite al Gobierno extremista de Israel

Nunca en toda la historia de Israel un Gobierno había ido tan lejos como el que dirige Benjamín Netanyahu. La destrucción del orden multilateral a cargo de Donald Trump, su protector y estrecho aliado, ha proporcionado al Ejecutivo israelí la cobertura para pres...

cindir de cualquier apariencia de legalidad, expulsar a las organizaciones de Naciones Unidas, prohibir organizaciones no gubernamentales, ningunear a la Unión Europea y actuar con las manos libres, sabiendo que nadie intentará moderar sus excesos, ni siquiera tímidamente, como solía hacer Estados Unidos. Netanyahu ha tomado nota de la oportunidad y ha liberado al extremismo israelí de cualquier pudor.

Después de instigar a Trump para que se sumara a su irreflexiva decisión de atacar a Irán y de asesinar al líder de la República Islámica, ahora se ha concentrado en la invasión del vecino Líbano. La operación comienza en respuesta a la irresponsable provocación de Hezbolá con sus lanzamientos de misiles sobre Israel. Pero las pretensiones de Netanyahu son abiertamente anexionistas, sin consideración alguna para la soberanía libanesa, la Carta de Naciones Unidas y, sobre todo, los ciudadanos libaneses, en una enésima repetición de más de 40 años de invasiones, bombardeos y matanzas. Israel se propone expulsar a toda población al sur del río Litani, arrasar los pueblos y dejar el territorio vacío, a disposición de las ansias expansionistas del sionismo extremista como si fuera de su soberanía. Su pretensión es replicar el modelo de ocupación y destrucción de Gaza, ahora arruinada y amputada, cerrada al mundo y desasistida, al igual que lo está replicando también en Cisjordania, de la mano del terrorismo civil impune de los colonos. La invasión del sur del Líbano no es muy diferente, en su ejecución y justificación, de la del este de Ucrania por parte de Rusia.