El presidente de la Reserva Federal advierte de que, si el conflicto se enquista, aumentarán los riesgos inflacionarios. Resta importancia a las tensiones en el mercado de crédito privado

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, cree que las expectativas de inflación a largo plazo están bajo control a pesar de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha disparado el precio del petróleo por el bloqueo del régimen de Teherán del estrecho de Ormuz. Por esta vía, transita una cuarta parte del gas natural y una quinta parte del crudo mundial. Powell ha asegurado que el banco central está monitoreando la situación por si se produce una transmisión del alza de precios a otros sectores de la economía.

“Las expectativas de inflación parecen estar bien ancladas más allá del corto plazo”, ha manifestado en una conferencia pronunciada en la universidad de Harvard ante un público formado por estudiantes de Economía y Ciencias Políticas. “Es un aspecto que tendremos en cuenta, ya que, llegado el momento, tal vez debamos enfrentarnos a la pregunta de qué medidas adoptar al respecto”, ha agregado en un intento de transmitir prudencia ante la escalada de precios. Los combustibles se han encarecido más de un 30% desde que comenzaron los ataques sobre Teherán y los analistas advierten del riesgo del conflicto en Oriente Próximo sobre la economía estadounidense si la guerra se enquista. “En realidad, aún no nos estamos enfrentando a esa situación, pues desconocemos cuáles serán los efectos económicos; pero, sin duda alguna, tendremos muy presente ese contexto más amplio cuando debamos tomar dicha decisión”, ha apuntado Powell, que reconoce que si la situación se enquista la situación podría empeorar.