Por primera vez llegan a Europa las fotografías de Don Bronstein. Sus imágenes perpetuaron tanto a la ciudad de Chicago como a sus músicos
El 4 de abril se inaugura en Milán una exposición panorámica dedicada a un fotógrafo más que notable. The Rhythm of the Eye: Don Bronstein and the Jazz Scene in Chicago 1953–1968 estará en el museo Trienale hasta el 17 de mayo. Don Bronstein estuvo activo durante los años cincuenta y sesenta. Una carrera que, luego veremos, terminó bruscamente. Nacido en Chicago, Bronstein convirtió la ciudad en territorio propio. Y no es que allí faltaran grandes fotógrafos, desde Vivian Maier a Victor Skrebneski. Que, como todos los nativos, m...
antenían una feroz lealtad a su tierra (Jim Marshall, tal vez el más ilustre retratista del rock, fue la excepción al trasladarse a Nueva York).
El homenaje de Bronstein a su patria chica se plasmó en un libro de 1967 llamado Chicago I Will. El título invoca el espíritu de resistencia de los supervivientes del incendio de 1871, que devoró nueve kilómetros cuadrados de la metrópolis, dejó sin techo a un tercio de la población y provocó unas 300 muertes. La urbe se reconstruyó con la lección aprendida: adiós a los edificios de madera, verticalidad arquitéctonica favorecida por la implantación de los ascensores eléctricos. Soluciones urbanísticas hoy conocidas como la Escuela de Chicago.







