La cantante de Santa Mónica inició en Barcelona una pequeña gira por España
No hay grandes epifanías, ni momentos asombrosos. No son conciertos que pasmen ni que marquen un antes y un después en la vida de quien los escucha, de los que sale bajo los efectos de una conmoción. Suzanne Vega es como la vida misma, una pequeña colección de acontecimientos que gana peso en su conjunto, viviéndose sin grandes aspavientos, sin alharacas, casi sin ruido. En un momento en el que parece que la música es estrépito mediante ventas descomunales, suma de conciertos enormes, grandes montajes y giras sin fin, esta artista que ya vivió la explosión de la fama de jovencita es ahora esa hermana mayor que cuenta sus historias agridulces siempre con dulzura, y que como todo espectáculo se pone un sombrero de copa al iniciar y acabar con su ristra de relatos. Es como salir de casa para estar en casa fuera de ella.
En La Paloma, con el festival Mil·lenni, iniciaba una corta gira nacional que la llevará a Pamplona y Madrid. No visitaba Cataluña desde hace casi dos años, pero apenas hubo cambios en su cancionero, todo lo más tres temas de su nuevo disco, del año pasado. Uno de ellos, Chambermaid, todo un homenaje a Dylan al basarlo en el dibujo de guitarra de I Need You, mientras que el otro homenaje, Walk On The Wild Side se mantuvo en el repertorio aseando a Reed a la manera de Vega. Buena parte del resto de las canciones son las que ella lleva cantando desde hace décadas, como por ejemplo ese delicioso Marlenne On The Wall con el que abrió el concierto, el coqueteo con la new wave de Left Of Center, la sencilla Tom’s Dinner, una historia cotidiana sobre la muerte de William Holden cantada con tal pureza, como todas las canciones de Suzanne, que su voz fue usada para establecer los parámetros del MP3, o la inevitable Luka, con una estrofa cantada en castellano y ejemplo de cómo la dureza de la vida puede ser cantada con ternura. Cuando se escriben canciones que trascienden en puntillas no se olvidan por mucho que pasen años y años espolvoreando novedades.






