Un nuevo manual de buenas prácticas, que deben votar las comunidades, busca evitar trabas burocráticas y homogeneizar el acceso al derecho en toda España

El Ministerio de Sanidad tiene preparado un nuevo Manual de Buenas Prácticas en Eutanasia para mejorar los procesos que llevan a la muerte digna, acortarlos en caso de urgencia y dar más protagonismo al papel de la enfermería. El documento, que se iba a votar este viernes en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), un día después de la mediática muerte de Noelia Castillo por este procedimiento, surge de años de trabajo de la dirección de Salud Pública.

Pero la huelga de los médicos ha acaparado toda la reunión, en la que se ha acordado proponer una figura de mediación para seguir avanzando en el conflicto, que seguramente será una asociación de pacientes. El resto de puntos del orden del día, incluido el manual de eutanasia, se ha aplazado al 9 de abril, según ha confirmado Mónica García, ministra de Sanidad.

Si se aprueba ―es lo previsible―, sustituirá la guía que se usaba cuando entró en vigor la ley de la eutanasia, en 2021. Desde el principio, quedó de manifiesto que la burocracia a veces entorpecía el acceso al derecho: un tercio de las personas que la solicitan fallecen antes de acceder a la eutanasia.