El alto tribunal fijará en mayo doctrina sobre la ayuda a una muerte digna
La Fiscalía del Tribunal Supremo considera que “los parientes ubicados en el más estricto ámbito familiar” de un solicitante de eutanasia pueden recurrir en ante la justicia esa decisión. Así lo recoge un informe del ministerio fiscal apenas 12 días después de que Noelia Castillo, una mujer parapléjica, recibiera la prestación de ayuda para morir y cuándo aún colea la batalla judicial que libró en contra de su decisión la plataforma ultra Abogados Cristianos, aprovechando la negativa del padre de Noelia a que le fuera aplicada la ayuda a morir. El Tribunal Supremo debe sentar doctrina sobre esa decisión y el poder de los familiares el próximo mayo.
La posición de la Fiscalía es la respuesta a un recurso de casación que interpuso la Generalitat contra una resolución del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) acerca de la capacidad de terceras personas para recurrir la decisión de un solicitante de eutanasia. En este caso, se trataba de la petición de Francesc Augé, un hombre de 55 años con dos infartos y cuatro ictus a sus espaldas que había solicitado la ayuda a una muerte digna y que, una vez esta había sido avalada por la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña —el órgano independiente que garantiza la correcta aplicación de la ley de eutanasia—, fue frenada en los tribunales por su padre.






