La búsqueda de la Marina mexicana sigue activa, pero los representantes del convoy Nuestra América llaman a la calma y creen que las embarcaciones se han desviado

Los representantes del convoy Nuestra América, a la cual pertenecen los dos veleros que se dirigen a Cuba con ayuda humanitaria y cuyo rastro se perdió en el Caribe, han llamado este viernes a la calma. Los activistas aseguraron que, de acuerdo con sus estimaciones, las embarcaciones deben llegar a La Habana a más tardar el 1 de abril. Sin embargo, aclararon que las alarmas se encenderían si para entonces aún no han tenido contacto con los nueve tripulantes.

Un portavoz de la flotilla, que pertenece a un proyecto humanitario impulsado por Internacional Progresista para apoyar a Cuba, aseguró a EL PAÍS que “debido a los vientos y corrientes actuales” es “probable” que las balandras se desviasen hacia el norte y que por tanto se ubiquen a una distancia de entre 400 y 600 millas náuticas (entre 740 y 1.100 kilómetros). En ese sentido, un vocero de la Secretaría de Marina, encargada de las labores de búsqueda y rescate que se activaron oficialmente el jueves, aseguró a este diario que la “operación sigue en pie”.

Por otro lado, la Guardia Costera de Estados Unidos aseguró en un correo que, por el momento, no ha recibido ninguna solicitud de asistencia por parte de las autoridades mexicanas. En la tripulación hay activistas de hasta seis países, de acuerdo con los organizadores. Entre ellos: Francia, Estados Unidos y Rusia.