La comisión bilateral entre el Gobierno y Euskadi cierra diez acuerdos que incluye una mayor participación de la Ertzaintza en el control migratorio

Que Pedro Sánchez haya recibido por tercera vez a Imanol Pradales en La Moncloa en menos de un año certifica la relevancia que el presidente del Gobierno otorga a preservar la relación con el PNV, con el que cogobierna en el País Vasco. El lehendakari le arrancó a finales de enero a Sánchez el compromiso de celebrar una comisión bilateral de cooperación y una comisión mixta de concierto económico antes de Semana Santa para avanzar en las transferencias pendientes a Euskadi contempladas en el Estatuto de Gernika. La promesa se ha concretado este viernes con una decena de acuerdos, entre los que destaca la creación de un “órgano bilateral de colaboración, coordinación y gestión” para que el Ejecutivo autonómico participe en la gestión de los tres aeropuertos en la comunidad.

“Hasta hoy, Euskadi no tenía ni voz ni voto en materia aeroportuaria. Con este acuerdo, Euskadi podrá empezar a participar en la toma de decisiones que afectan a los aeropuertos vascos”, ha celebrado Pradales, que ha reconocido estar “razonablemente satisfecho” con el calendario de medidas y transferencias, aunque ha recordado que aun así el Estatuto de Gernika de 1979 “sigue sin cumplirse íntegramente”. El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha recalcado que todas las iniciativas pactadas están amparadas “dentro del marco de la Constitución” y ha valorado la “lealtad institucional”. “Este es un Gobierno que cree que el Estado de las autonomías no significa un adelgazamiento de la capacidad o la gestión del Gobierno central. Hay quienes, sin embargo, opinan que todo debe estar centralizado. Nosotros no compartimos ese criterio”, ha aseverado. La siguiente reunión entre ambas administraciones está prevista para julio.