Imagen de archivo de un submarino japonés en la bahía de Sagami, frente a la cuidad de Yokosuka, que alberga una base militar de Estados Unidos. EFE/EPA/Issei Kato/ POOL

María Carcaboso Abrié |

Bangkok (EFE).- En plena guerra en Oriente Medio, Estados Unidos y varios de sus aliados han acordado ampliar el mapa industrial militar en Asia-Pacífico, con proyectos por ahora únicamente trazados sobre el papel, que incluyen plantas para fabricar municiones y drones y reparar motores de cazas en países como Filipinas o Japón.

La Alianza para la Resiliencia Industrial en el Indo-Pacífico (PIPIR, por sus siglas en inglés), liderada por Washington y establecida en mayo de 2024 -durante la Administración de Joe Biden-, está integrada por aliados en Asia-Pacífico y Europa, y ha presentado recientemente planes para fortalecer la industria militar en la región tras una reunión virtual la semana pasada.

Unos planes que se enmarcan en un momento especialmente delicado para Asia-Pacífico, en medio de informaciones sobre el traslado de recursos y personal militar estadounidenses de bases asiáticas a Oriente Medio, lo que ha suscitado temores y críticas por parte de países cuya seguridad depende en gran medida de EE. UU., con puntos calientes como Taiwán, las Coreas o el mar de China Meridional.