El precio del MacBook Neo ha hecho que muchos usuarios se pregunten si Apple no habrá sacrificado demasiado para lograrlo. Estos son los casos para los que vale y para los que no

Apple nunca ha sido una marca asociada a los portátiles —ni, en realidad, a ningún otro dispositivo— baratos. Durante años, entrar en el ecosistema Mac implicaba asumir una inversión considerable, con modelos que rara vez bajaban de los mil euros. Por eso, con la presentación del MacBook Neo muchos usuarios han reaccionado con la misma pregunta: si cuesta bastante menos que otros Mac, ¿significa eso que también es mucho más limitado? ¿Merece la pena? Tras probarlo durante varios días, la respuesta es que sí pue...

de ser suficiente, pero no para todo el mundo. La clave está en entender para qué tipo de uso está pensado este portátil.

La estrategia de Apple al diseñar el MacBook Neo parece bastante clara: ofrecer una puerta de entrada asequible al ecosistema Mac, especialmente para quienes hasta ahora no habían considerado comprar un ordenador de la marca por su precio. Para lograrlo, la compañía ha mantenido algunos de los rasgos más reconocibles de sus portátiles —como el diseño de aluminio o la sensación de producto bien construido—, pero ha recortado en otros apartados menos visibles para ajustar el precio final.