El distrito consigue mejorar la frecuencia de paso de la única línea de autobuses que lleva a los vecinos a su hospital de referencia, mientras Ciudad Lineal continúa exigiendo un enlace directo

El pasado jueves 12 de marzo, diversas entidades vecinales del distrito de San Blas-Canillejas se manifestaron por las calles y se concentraron ante la junta de distrito para exigir el refuerzo de la única línea de autobús, el 165, que enlaza sus barrios con su hospital de referencia, el Ramón y Cajal. Un medio de transporte que a menudo circula abarrotado y que además ignora a tres grandes barriadas del distrito. Peor aún es la situación en el vecino distrito de Ciud...

ad Lineal, donde los vecinos reclaman una línea de autobús directa con el hospital. De allí, del barrio de La Concepción, proceden el matrimonio formado por Modesto y María, de 85 y 83 años, a quienes encontramos el viernes 13 de marzo ya de salida de una revisión médica: “Hoy hemos venido en taxi, pero ahora de vuelta tendremos que coger tres autobuses para llegar a casa: el 135, el 70 y por fin el 21. Porque venir andando desde la estación de metro de Begoña nos resulta inviable a nuestra edad”.

Con una población atendida de casi 600.000 madrileños, según la memoria del centro, a los que habría que sumar 6.000 trabajadores, el hospital Ramón y Cajal carece de una estación de metro cercana. La más próxima, Begoña, dispone de una salida que, tras un largo recorrido interior, deposita al viajero a las puertas del hospital de La Paz, pero quienes se dirigen hasta el otro gran hospital de la zona norte deberán afrontar 15 minutos de caminata. Sí existe una parada específica en tres líneas de Cercanías y hasta el Ramón y Cajal llegan cinco líneas de la EMT (una de ellas el bus rápido BR1 desde Valdebebas y Sanchinarro). Una solución de movilidad sobre ruedas a todas luces escasa.