Populares y Vox se reúnen en las próximas horas en Extremadura para avanzar en la negociación. Mañueco tiene el primer encuentro oficial con Pollán
La frustración que corroía al PP debido a la resistencia de Vox a cerrar los gobiernos autonómicos pendientes se ha suavizado tras la convocatoria de las elecciones andaluzas. El 17 de mayo elegido por Juan Manuel Moreno Bonilla hace pensar a otros barones y altos cargos del PP que las negociaciones en Extremadura, Aragón y Castilla y León podrían acelerarse. La tesis parte de que el bloqueo a los ejecutivos perjudicó a los ultras en los últimos comicios, cuando crecieron casi hasta el 19% pero sin alcanzar el 20% de voto que esperaban. “Las negociaciones es mejor sacarlas de las precampañas”, resume un dirigente territorial, que apunta a que “lo lógico” es que las conversaciones cojan ritmo por la variable andaluza. En Extremadura y en Castilla y León hay previstas conversaciones formales en las próximas horas.
El día límite para no repetir elecciones en Extremadura es el 4 de mayo y en Aragón, el 3 de mayo. Por tanto, ocurra lo que ocurra, tendrá que producirse antes de las elecciones de Andalucía. Moreno Bonilla obliga así a Vox a pronunciarse prácticamente cuando arranca la campaña en el sur. La negociación autonómica preocupa en el PP andaluz, donde temen las implicaciones de esos acuerdos —o no acuerdos— en su campaña. La inestabilidad en la derecha es un factor de desgaste, pero el presidente andaluz ha decidido aprovechar mientras tanto los problemas de sus colegas para su estrategia de presión hacia una mayoría absoluta que evite el “lío”, dijo este martes, en el que están metidos otros tres barones populares. “No conviene meternos en el lío en el que están otros compañeros”, subrayó Moreno Bonilla, que hará de este uno de los ejes de su mensaje.






