El presidente del ente, Josep Rull, critica que la sentencia “tiene más elementos políticos que jurídicos”

El Parlament de Catalunya recurrirá la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que anuló la exigencia del nivel B2 de catalán para acceder a las plazas de chófer del Parlament. El presidente de la Cámara, Josep Rull, ha defendido este martes que el Parlament presentará un recurso de casación y que se ha adecuado a la ley en los procesos de selección. Para Rull, el planteamiento del TSJC "tiene más elementos políticos que jurídicos”.

Los jueces consideran que, por el tipo de trabajo, basta con un nivel de catalán más básico (B1), mientras que Rull ha asegurado que hay una categoría específica de chóferes de representación a los que “se les debe exigir este nivel un poco más avanzado de catalán”. La sentencia, cuya comunicación oficial llegó este lunes al Parlament, se produjo tras la petición de Convivencia Cívica Catalana, que pidió anular las bases de una convocatoria de plazas de estos conductores de vehículos oficiales donde viajan altos cargos.

Rull también ha anunciado que desde la Mesa del Parlament modificarán los Estatutos de régimen y gobierno interior (Ergi) para dar “más solidez” a la posición de la Cámara catalana, ya que estos estatutos tienen rango de ley. El presidente del Parlament ha admitido que no es optimista sobre la resolución del recurso de casación que presentará la Cámara, y ha insistido en que “en este ámbito de la lengua, la justicia se está moviendo en criterios políticos y no jurídicos”.