Oficialmente no se sabe ni cuántos pisos se derribarán ni dónde se realojará a los vecinos

“Estamos cerca de un acuerdo”. Las negociaciones entre el Ayuntamiento de Barcelona y la Sagrada Familia “están muy avanzadas”, ha explicado este martes el presidente de la Junta Constructora del templo, Esteve Camps, que ha hablado de negociaciones “cordiales” con el consistorio. Se refería al gran interrogante ante el avance de las obras del templo: qué pasará con las viviendas que hay en la calle de Mallorca, delante de la fachada de la Gloria, que el templo se prepara para abordar. Mientras los propios afectados comienzan a asumir que habrá afectaciones, oficialmente no se sabe ni cuántos pisos se derribarán ni dónde se realojará a los vecinos. Con toda probabilidad sea en el solar de Aguas de Barcelona, a una manzana de distancia, en la misma calle de Mallorca, porque el templo compró el terreno hace unos años. “El teniente de alcalde Jordi Valls dijo que ningún vecino se quedará fuera del distrito”, ha afirmado Camps.

A menos de tres meses de la visita del Papa León XIV para inaugurar la torre de Jesús y celebrar el centenario de la muerte del arquitecto Antoni Gaudí, los responsables de la basílica no han querido dar ningún detalle, ni siquiera a qué hora será la misa que oficiará. Y han emplazado a una rueda de prensa que se convocará en mayo.