La concejala se dio de baja en el partido por discrepancias, pero no ha renunciado a su puesto en la lista para sustituir a un compañero que se ha jubilado

La alcaldesa de Zaragoza, la popular Natalia Chueca, está de suerte esta semana. Hasta ahora, todas sus decisiones necesitaban al menos un voto de la ultraderecha para salir adelante, pero este lunes una tránsfuga de Vox que ha tomado posesión de su acta de concejal en sustitución de un compañero que se acaba de jubilar, podría acercar al PP a la mayoría absoluta en la cuarta ciudad de España, por lo menos hasta el 2027.

Marisa Gaspar se presentó en las listas de Vox en las últimas elecciones municipales y se quedó a las puertas de conseguir un puesto de concejala. Tras los comicios de 2023 empezaron las desavenencias con la dirección del partido. Y todavía siguen. Gaspar, que acabó abandonando su militancia hace ya dos años, ha tomado este lunes posesión de su acta como concejal no adscrita y con sus excompañeros enfrente, pero sin amilanarse y sacudiendo fuerte. “Abascal tendrá que sentarse a trabajar y plantearse dejar de recorrer España con la furgoneta negra haciendo campaña a sus candidatos de papel para ponerse a gobernar y asumir responsabilidades, no coger las de Villadiego como hizo en el 24 cuando se fue de los gobiernos”, ha dicho en rueda de prensa.