Abascal no tiene mayoría en el grupo municipal para forzar el relevo de su portavoz
En un momento en que el PP depende de Vox para investir a sus presidentes en Extremadura y Aragón ―y probablemente, tras las próximas elecciones, también en Castilla y León― el partido ultra ha regalado a los populares una inesperada baza: decidir quién liderará su grupo municipal en el Ayuntamiento de Madrid. La aplicación del acuerdo adoptado el pasado día 12 por el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Vox para destituir a Javier Ortega Smith ha tropezado con dos obstáculos, ambos previsibles: el primero, la negativa del afectado a aceptar su cese; el segundo y más importante, el apoyo mayoritario al actual portavoz en el seno de su propio grupo.
La elección del portavoz es competencia del grupo municipal, por lo que su relevo está en manos de los cinco concejales que tiene Vox en la ciudad de Madrid. Sin embargo, la sustitución de Ortega Smith no se ha sometido a votación en el grupo, según las fuentes consultadas, y ello porque el partido no tiene asegurada la mayoría suficiente para ganarla. Hasta ahora, solo los ediles Arantxa Cabello ―designada para sustituir a Ortega Smith― y Fernando Martínez Vidal han apoyado la orden del CEN. Desde Vox ya se ha advertido que quienes secunden a Ortega Smith y desobedezcan a la dirección correrán la misma suerte que este: la apertura de un expediente disciplinario y la suspensión cautelar como afiliados. Y se ha advertido expresamente a la exdiputada y portavoz adjunta del grupo municipal, Carla Toscano.







