A Coruña fracasa en su carrera por convertirse en sede y Caballero denuncia una conspiración del PP para echar a Vigo. “Les vamos a ganar”, sostiene el socialista
A Coruña, donde el fútbol es religión, ha dado sepultura a su euforia mundialista. El Ayuntamiento ha renunciado esta semana a ser sede del Mundial 2030 después de cuatro años intentando sacar adelante un proyecto millonario que se presentó como una oportunidad histórica. La retirada la anunció la alcaldesa socialista, Inés Rey, forzando una sonrisa y bajo la mirada del dueño del Deportivo y de Abanca, Juan Carlos Escotet, reacio desde un principio a la candidatura. El paso atrás de A Coruña
"https://elpais.com/deportes/futbol/2025-03-26/el-alcalde-de-vigo-asegura-que-pidio-explicaciones-a-la-rfef-hasta-25-veces-al-caer-balaidos-como-sede-del-mundial-2030.html" rel="" data-link-track-dtm="">ha dado alas a Vigo en su anhelo por acoger la cita. Además de azuzar la rivalidad futbolística entre ambas ciudades, el Mundial ha provocado en Galicia un choque político. El alcalde vigués, Abel Caballero, sostiene que la Xunta del PP ha orquestado una operación para enterrar su candidatura.
El socialista Caballero y el presidente de la Real Federación Española de Fútbol son viejos conocidos. Rafael Louzán fue durante 13 años el barón del PP en la provincia de Pontevedra. Presidió la Diputación hasta que en 2015 el PSOE, fortalecido por el éxito electoral del alcalde de Vigo, le arrebató el Gobierno provincial. La pugna por ser sede del Mundial ha propiciado su reencuentro. Caballero acusa a Louzán de maniobrar para dejar fuera a Vigo movido por un afán de “venganza”.






