“Me alegra que haya muerto, ya no podrá hacer daño a gente inocente”, asegura el presidente de EE UU sobre el exdirector del FBI
Robert Mueller, el exdirector del FBI que investigó como fiscal especial la presunta injerencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016, ha fallecido a los 81 años. Donald Trump, el blanco de esa investigación, ha reaccionado a la noticia con un mensaje en su plataforma Truth Social en el que se felicita del óbito: “Robert Mueller acaba de morir. Bien, me alegra que haya muerto. Ya no podrá hacer daño a gente inocente”.
“Con profunda tristeza, compartimos la noticia de que Bob falleció” el viernes por la noche, informó su familia en un comunicado difundido este sábado. Su familia ha solicitado “que se respete su privacidad” en el duelo, algo que no ha hecho el mandatario con tan desafortunado mensaje.
Como prolongado director del FBI, Mueller transformó a la principal agencia de aplicación de la ley de Estados Unidos en una fuerza de lucha contra el terrorismo tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, pero adquirió especial notoriedad al ser encargado, como fiscal especial, de investigar los vínculos entre Rusia y la campaña presidencial de Trump en 2016, cuando el republicano llegó por primera vez a la presidencia de EE UU.










