El bombardeo se produjo el viernes, después de que Londres permitiera a Washington usar sus bases para la guerra. Washington ataca la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz

Irán ha lanzado dos misiles balísticos contra Diego García, la base militar conjunta de Estados Unidos y el Reino Unido a casi 4.000 kilómetros de distancia, en medio del océano Índico, según la agencia estatal Mehr. Ninguno ha alcanzado la estratégica base: uno falló en vuelo, mientras que un buque de guerra estadounidense disparó un interceptor contra el segundo, aunque no está claro si lo derribó, de acuerdo con el diario The Wall Street Journal, que adelantó la noticia.

El disparo, que tuvo lugar el viernes, supone en cualquier caso una escalada y un mensaje de Teherán: revela un alcance de sus misiles que no había reconocido; supone su primer uso operativo de misiles balísticos de alcance intermedio (IRBM, en sus siglas en inglés); extiende los ataques mucho más allá de Oriente Próximo, el escenario principal de esta guerra; y cumple la amenaza contra Reino Unido por permitir a EE UU el uso de sus bases aéreas, entre ellas Diego García. Todo mientras el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, anuncia un incremento “significativo” de los ataques en Irán, en particular contra infraestructuras a partir de este domingo.