El número uno despega en Florida con un triunfo sin fisuras en el primer pulso ante el brasileño: doble 6-4, en 1h 35m. Se enfrentará el domingo al local Korda

Pega y pega João Fonseca, un estupendo proyecto de figura que va creciendo, emitiendo señales optimistas y cogiendo más y mejor forma, pero al que todavía le faltan uno o dos puntos de cocción. En un intervalo de apenas diez días, se somete a algo así como la prueba del algodón, soñando con poder codearse algún día con los más fuertes: ¿Verdaderamente tiene el potencial? ¿Será el tercero para el baile? ¿En qué punto está? Jannik Sinner, recientemente en Indian Wells y Carlos Alcaraz, ahora en Miami, marcan territorio: hoy por hoy, esto será cosa de dos, le vienen a decir al brasileño, quien vuelve a ofrecer otra buena actuación y, como sucediera hace poco, cae otra vez: doble 6-4, en 1h 35m.

Fonseca, de 19 años, probablemente explote más pronto que tarde, pero tras la doble incursión en un territorio hasta ahora inexplorado extrae una evidencia clara: aún debe mejorar. Es decir, todavía está lejos. No le faltan tiros ni filo, tampoco base ni hambre. Sin embargo, a su arrolladora propuesta ofensiva le frena un físico aún verde y las carencias propias de la edad. Lo subraya Alcaraz, controlador y hegemónico, con ganas de trazar la línea divisoria: tú aquí, nosotros ahí arriba. Inalcanzables. Y así es. Sinner resistió con entereza y ahora es él quien tira de rango y se gana el pase a la siguiente ronda, en la que chocará el domingo con Sebastian Korda (6-0 y 6-3 a Camilo Ugo Carabelli).