Dos fiscalías federales indagan posibles vínculos con el narcotráfico, una acusación que da alas a la oposición en mitad de la campaña y pone en riesgo la frágil tregua con Trump
Dos fiscalías federales de Estados Unidos investigan al presidente de Colombia, Gustavo Petro, por presuntos vínculos con el narcotráfico. La revelación, publicada este viernes por The New York Times, llega en el peor momento. Si es que hay alguno bueno. En plena campaña para intentar dejar la presidencia a su heredero...
político, estas dos investigaciones dan alas a una oposición que ha alimentado, sin pruebas, la tesis de que Petro tiene nexos con el mundo criminal.
La noticia amenaza además con desbaratar el relato del mandatario de que, tras su reconciliación con Donald Trump, en Estados Unidos había quedado claro que las sospechas sobre él eran infundadas. Y deja en el aire si el republicano usará este episodio para influir en las elecciones colombianas, que celebrarán su primera vuelta el próximo 31 de mayo.
El presidente Petro ha tardado unas horas en reaccionar. “En Colombia no existe una sola investigación sobre relación mía con narcotraficantes, por una sola razón: nunca en mi vida he hablado con un narcotraficante [...] Respecto a mis campañas, siempre he dicho a gerentes que no se aceptan donaciones ni de banqueros ni de narcos”, escribió en su cuenta de X. La embajada de Colombia en Estados Unidos también se manifestó y advirtió de que la información, basada en fuentes anónimas, “debe leerse en su contexto completo y abordarse con la cautela que este tipo de versiones no verificadas amerita”. Ninguna autoridad competente ha emitido una determinación o notificación formal, ni ha confirmado las afirmaciones mencionadas en el informe, asegura el comunicado.







