Unos narcos mataron a uno de sus colaboradores en España y después pidió un rescate a los familiares fingiendo que seguía vivo para recuperar el dinero de un paquete de metanfetaminas perdido
“El compa les manda saludos”. La foto de Dritan (nombre figurado), silueteada sobre un fondo liso, como si fuera un croma de televisión, estaba claramente retocada. Se lo veía con una camiseta azul de manga corta y el gesto serio. Podría parecer que se había recuperado de los moretones de la última imagen, pero los policías sabían que “esa prueba de vida” no tenía valor. El hombre, de 46 años y origen kosovar, se encargaba de llevar paquetes de metanfetamina de un país a otro para el cartel de Sinaloa, la principal organizació...
n criminal de México, con relevancia en el narco mundial.
Hacía dos semanas que Dritan había ido a la casa de su jefe, en la comarca barcelonesa de El Maresme, para intentar explicar la pérdida de uno de esos envíos, y desde entonces no se había vuelto a saber de él. Su familia recibió una llamada en la que les pedían 240.000 euros si querían volver a verlo. Después de efectuar un primer pago de 27.000 euros, seguían recibiendo llamadas y empezaron a desesperarse. Avisaron a la Policía para tratar de recuperar a su familiar.






