El arrestado, que ha ingresado en prisión provisional, estaba enfrentado con un clan dedicado al tráfico de drogas
La escena transcurre en una plaza de Madrid. Un hombre le cuenta a otro, miembro del peligroso grupo pandillero Salvatrucha 13, que tiene problemas con un clan dedicado al tráfico de drogas. “No te preocupes, por 3.000 euros nos encargamos de tu problema”, le responde el pandillero. Agentes de la Policía Nacional especializados en investigar a estas peligrosas bandas seguían la conversación de cerca. Hasta ese momento solo habían conseguido coger frases sueltas. Era probable que hablaran de narcotráfico, pero no estaban seguros.
Lo que les aclaró que se trataba del encargo de un asesinato fue otra conversación, mantenida después entre el mismo hombre que aseguraba tener problemas con un clan de narcos y otro miembro de los Salvatruchas 13, en este caso uno de sus líderes en Madrid. Este le pregunta: “¿Pero tú qué quieres?“. Y el otro hombre le responde: “Un disparo. Si vive, vive, y si muere, muere”.
El riesgo de que la misión terminara haciéndose realidad precipitó el pasado marzo la detención de 27 personas como presuntos integrantes de la Mara Salvatrucha o MS13, creada en EE UU a finales de los 70, integrada sobre todo por inmigrantes salvadoreños y catalogada por las autoridades estadounidenses como organización terrorista.






