La acción judicial supone una escalada en la guerra desatada por la Administración republicana contra las universidades de élite

La Administración de Donald Trump ha demandado este viernes a la

ink-track-dtm="">Universidad de Harvard por supuestamente violar los derechos civiles de personas judías e israelíes. La acción judicial supone una escalada en el enfrentamiento que el Gobierno ha mantenido durante un año con la institución, perteneciente a la prestigiosa Ivy League.

Ambas partes han protagonizado meses de desencuentros, entre amenazas de investigación por parte del Gobierno e intentos de imponer un acuerdo a la universidad, convertida en la diana perfecta y más representativa de la ofensiva de la Casa Blanca para reformar ideológicamente la educación superior en Estados Unidos. La pugna parecía haber alcanzado su máximo nivel el año pasado, cuando la Administración republicana amenazó a Harvard con retirar sus fondos federales para financiar programas de investigación. El intento de Washington fue bloqueado por un juez.

Ahora, mediante la demanda presentada este viernes por el Departamento de Justicia, las autoridades de Harvard se ven de nuevo contras las cuerdas, acusadas de no haber abordado manifestaciones de antisemitismo en el campus. La demanda constituye un pretexto para que el Gobierno congele las subvenciones vigentes y exija el reembolso de aquellas ya pagadas.