El equipo de Giráldez se impone a orillas del Ródano al líder de la primera fase del torneo, mermado por la expulsión de Niakhaté, con goles de Rueda y Jutglá y se enfrentará en la siguiente ronda al Friburgo
Sin su máximo goleador, ni su mayor asistente, ni el hombre que mandaba esta temporada en el centro del campo, el Celta dejó este jueves al Olympique de Lyon de Endrick fuera de la Europa League. En una noche continental memorable, sin la presencia de los sancionados Borja Iglesias y Mingueza ni tampoco del lesionado Migu...
el Román, los vigueses se cargaron en Francia en la vuelta de los octavos de final al líder de la primera fase del torneo, uno de los grandes candidatos para alzar el título en mayo. Con ocho canteranos sobre el césped a lo largo del partido, el equipo de autor de Giráldez superó con claridad a un rival mermado por la expulsión temprana de Niakhaté. Los franceses no supieron resistir en inferioridad númerica como sí lo hizo el Celta en Vigo por la roja que vio el Panda en el 1-1 de la ida. Los goles del excelente y omnipresente Rueda y de Jutglá llevaron de vuelta al club casi una década después a los cuartos de la Liga Europa, en donde espera el Friburgo.
En un choque que Giráldez preveía de mucho ritmo, el técnico dejó al veterano Iago Aspas en el banquillo. En su puesto salió Fer López, el cantero que más ilusiona al celtismo desde la irrupción del emblema-mito del club en 2009, acompañado por Swedberg y Durán en el tridente ofensivo. La puesta en escena de los vigueses fue soberbia: los jugadores saltaron como si fueran cocodrilos al campo del Lyon para ahogar la construcción del juego. La presión hombre a hombre fue muy efectiva pero se quedó sin premio porque el colegiado no señaló un pisotón de Tagliafico a Rueda en el segundo minuto del encuentro. El carrilero fue atendido por los servicios médicos después de que el argentino le clavara los tacos en el tobillo dentro del área y la jugada no fuera castigada como penalti pese a la violencia de la acción.






