El gigante de los chips de IA se compromete a destinar el 50% de su flujo de caja libre a recompras de acciones y dividendos
Nvidia ha vuelto a tratar de revolucionar la industria tecnológica con sus multimillonarias previsiones sobre su crecimiento en la inteligencia artificial (IA). Durante su conferencia anual de desarrolladores GTC, en California, la empresa anunció que generará al menos un billón de dólares (unos 870.000 millones de euros) en ingresos hasta 2027, gracias a los nuevos chips Blackwell y Vera Rubin, por encima de la estimación lanzada por la compañía el año anterior, que apuntaba a 500.000 millones.
Ahora bien, las acciones de Nvidia, la mayor empresa del mundo por capitalización bursátil con casi 4,5 billones de dólares, apenas han registrado movimientos tras sus espectaculares anuncios. De hecho, están sufriendo un cierto estancamiento, y se dejan más de un 2% desde principios de año. En este escenario de indefinición, motivado también por la incertidumbre en el conjunto de los mercados financieros por los acontecimientos geopolíticos, la empresa aprovechó el citado evento para prometer nuevas remuneraciones a los accionistas.
Así, la directora financiera, Colette Kress, anunció que la compañía prevé un cambio hacia la recompra de acciones y el pago de dividendos en el segundo semestre del año, una vez que la empresa haya hecho frente a los compromisos de inversión ya contraídos. De hecho, afirmó que la compañía planea destinar en torno al 50% de su flujo de caja libre a retribuir a los accionistas, tanto a través de la recompra de acciones como del pago de dividendos en efectivo.






