Los ciudadanos británicos serán eximidos para la prestación de servicios en estancias inferiores a 90 días, mientras Londres revisará su actual sistema de patrocinio
La visita se ha hecho esperar. Han pasado 11 años desde la última vez que un ministro de Economía británico acudió a España en viaje oficial. Lo recordó la actual dueña de la cartera, Rachel Reeves, que participó este miércoles en un acto público con su homólogo español, Carlos Cuerpo, en el marco del Foro de Comercio e Inversiones España-Reino Unido. ...
El reencuentro, aunque tardío, no ha sido en balde: España ha anunciado que eximirá a los ciudadanos británicos del requisito de visado para la prestación de servicios en estancias inferiores a 90 días, una propuesta que venía barajando desde finales del año pasado y afecta a trabajadores cualificados. El Reino Unido, por su parte, planea agilizar el proceso de obtención de una licencia de patrocinio para las empresas españolas que se expandan a su territorio, un mecanismo que afecta también a trabajadores cualificados. “Ambos gobiernos buscarán reducir el coste y la duración de los trámites necesarios para los viajes de corta duración para la prestación de servicios”, reza el comunicado conjunto lanzado este miércoles.






