El Ejecutivo ya anunció que lo aprobará mediante decreto ante la falta de mayoría parlamentaria
Una vez desecha la mayoría que invistió a Pedro Sánchez, las votaciones en el Congreso revelan distintas y a veces sorprendentes combinaciones de bloques políticos. Y hay uno que hasta no hace mucho tiempo parecía impensable, pero que cada vez se repite más: el que forman todas las derechas, ya sea en versión españolista o independentista catalana. Separados radicalmente por su visión de España, PP, Vox, Junts y Unión del Pueblo Navarro (UPN) coinciden a menudo en sus postulados económicos y en otro elemento en común: la mano dura contra la inmigración. Y sobre esto último hicieron valer su mayoría este miércoles para aprobar una moción por la que el Congreso pide al Gobierno que no lleve a cabo el anunciado proceso de regularización de inmigrantes.
La moción reclama del Ejecutivo “renunciar con carácter inmediato” a su proyecto de legalizar la residencia en España de alrededor de medio millón de inmigrantes que carecen de permiso. El texto aprobado es solo una declaración, con simbolismo político, pero sin ningún carácter vinculantes para el Gobierno de Pedro Sánchez. Pone de manifiesto que en este tema el Ejecutivo carece de mayoría parlamentaria para sacar adelante sus políticas, algo con la que ya contaba cuando anunció que la medida se tramitaría mediante un decreto.






