Los populares se quedan solos en el rechazo al plan del Gobierno para regularizar inmigrantes
El martillo del PP busca cada día una nueva forma de machacar el clavo de Óscar Puente. El Senado, ese campo donde los populares marcan las reglas y tienen la victoria asegurada desde antes de empezar el juego, ofrece diferentes posibilidades. Allí el primer partido de la oposición blandió este miércoles contra el ministro de Transportes una de sus armas más socorridas: una moción para reprobarlo y exigir su renuncia al puesto. El instrumento ha sido utilizado con reiteración en el Senado contra buena parte del Gobierno sin mayores efectos prácticos. “Traen las reprobaciones como churros y ninguna se ha llevado a efecto”, recordó el senador de EH Bildu Josu Estarrona, tras recitar la larga lista de ministros que han merecido esa misma censura de la Cámara alta. El mismo hastío que expresó Igotz López, del PNV: “Pueden traer una en cada pleno, que entre ustedes y Vox siempre van a salir”.
Tantas reprobaciones ha aprobado el PP en el Senado que la votada este miércoles suma la cuarta de la legislatura con Puente como objetivo. A cada incidencia de envergadura en la red ferroviaria durante los últimos meses le siguió la iniciativa del PP reclamando la salida del titular de Transportes. Así que una crisis de la envergadura de la desatada en los últimos días no podía merecer menos. La novedad ahora es que el caos de Rodalies ha permitido al PP sumar a los independentistas catalanes al frente crítico con el ministro. Y con resultados sorprendentes: ERC se sumó a la solicitud de dimisión, mientras que Junts, pese a su durísimo discurso, prefirió quedarse en la abstención.






