El Gobierno y sus socios culpan a la derecha parlamentaria de buscar excusas al exigir decretos por separado

PP, Vox, UPN y Junts se comportaron este martes como un bloque parlamentario homogéneo y tumbaron con sus 178 votos y los mismos argumentos uno de los dos decretos enviados por el Gobierno para ser convalidados en el Congreso y en el que se incluían la revalorización ya de 13 millones de pensiones, la subida del salario mínimo o el ingreso mínimo vital, ayudas y prohibiciones de desahucios a familias vulnerables. El decreto que contenía subvenciones al transporte público fue revalidado con 179 votos a favor, 32 en contra de Vox y la abstención muy crítica del PP por la gestión de los recientes accidentes ferroviarios. Los partidos de la derecha en el Congreso exigieron al Gobierno que separara esas actuaciones para aceptar la subida de las pensiones, pero están en contra de las medidas antidesahucios, que creen que favorecen la ocupación. El Ejecutivo aún no ha decidido si acepta esa exigencia o insiste en intentar colar esos decretos en próximas semanas, pero sí aprovechó para cuestionar que con esas “excusas” se va a perjudicar ya a millones de ciudadanos.

El año pasado fue la reversión de un palacete confiscado por el franquismo en Paris y devuelto al PNV lo que provocó el rechazo de una parte de la derecha en el Congreso del decreto recurrente con el que se prolongan desde hace un lustro con la pandemia una serie de actuaciones urgentes y de emergencia dirigidas para las familias en peor situación, entre las que se incluyen la revaloración de las pensiones. Este año la razón para boicotear esa norma ha sido la ocupación de viviendas. PP, UPN, Vox y Junts entienden que con las prohibiciones planteadas a los desahucios para los que no tienen ninguna alternativa habitacional lo que el Gobierno busca y pretende es favorecer las ocupaciones y atacar a los pequeños propietarios.