El constructor, que cumple condena por enriquecerse con contratos del Estado, es sobreseído parcialmente en una causa por evasión
Javier Milei llegó al poder montado en un discurso furibundo contra “la casta” y los manejos corruptos del período kirchnerista, que prometía erradicar. Una narrativa que, ya instalado en la Casa Rosada, comenzó a flaquear. Esta semana se conoció que la Ley de Inocencia Fiscal impulsada por el presidente argentino terminó por beneficiar a Lázaro Báez, el mayor representante de los empresarios cercanos al kirchnerismo que se enriquecieron abruptamente gracias a los contratos de obra pública. Báez, de hecho, ya está preso por hechos de corrupción y es una actor central en la causa por la que se encarceló a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
El Tribunal Oral Económico Nº3 dispuso el sobreseimiento parcial de Báez, sus hijos y otras 11 personas, acusados de presunta evasión impositiva en cifras millonarias a través de su empresa Austral Construcciones SA. Su caso es uno de tantos: las causas abiertas por estos delitos caen de a cientos en los tribunales argentinos. La entrada en vigencia de la Ley de Inocencia Fiscal, en febrero pasado, elevó los montos punibles y, aplicada de manera retroactiva, exculpa a miles de evasores que eran investigados.






