“Nos parece terrible que hayan ocultado la verdad”, dicen las mujeres de Amama, mientras la oposición pide explicaciones al presidente andaluz
Hasta ahora, el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, siempre había apuntado al ex jefe del Servicio de Radiodiagnóstico del Hospital Virgen del Rocío, Javier Castell, a la hora de enumerar las responsabilidades que se cobró su Gobierno como respuesta a la crisis de los cribados. Él era, junto a la responsable de la Unidad de mama, el único facultativo médico de una lista de cargos de designación política, entre los que se encontraba la entonces consejera, su viceconsejera, el director en la Salud Pública y el delegado de Salud de Sevilla -gerente del centro hospitalario sevillano hasta enero de 2025-. Tras las informaciones publicadas por este diario que constatan que ese profesional sanitario ya alertó, en 2023, primero, y en abril del año pasado, después, de los problemas que estaban provocando las demoras en la lectura de pruebas por la escasez de la plantilla, el dirigente popular ha matizado la versión de lo ocurrido, cuestionando el funcionamiento de una cadena de información que no trasladó esas alertas hasta los terminales políticos más altos.






