Javier Castell, el jefe de departamento al que el presidente andaluz acusa de saltarse el protocolo, es una de las personas que ha recibido el certificado “Excelente”
A los bandazos que ha dado la Junta de Andalucía en la gestión de la crisis de los cribados —primero responsabilizó del problema a los protocolos y ahora culpa a los profesionales sanitarios de saltárselos por no avisar a las mujeres con resultado no concluyente, algo que las normas no preveían— se ha sumado en la última semana un nuevo episodio sorprendente. La Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía (ACSA)
del-rocio-nueva-certificacion-de-calidad/" target="_self" rel="" title="https://www.sspa.juntadeandalucia.es/agenciadecalidadsanitaria/6-servicios-asistenciales-de-hospital-virgen-del-rocio-nueva-certificacion-de-calidad/" data-link-track-dtm="">ha entregado su máximo galardón, el certificado “Excelente”, al servicio de Radiodiagnóstico del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, en un acto celebrado el lunes 9 de marzo al que acudió para recogerlo su exjefe, Javier Castell, junto a otros miembros.
Castell es la misma persona a la que el Gobierno regional obligó a dimitir el 21 de octubre y a la que el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, ha acusado repetidamente de ser el responsable de que 2.317 mujeres hayan sufrido grandes demoras para ser sometidas a una prueba de control tras los resultados no concluyentes de las mamografías del cribado de cáncer de mama. Un pequeño número de ellas, cuya cifra exacta no ha trascendido, han sido posteriormente diagnosticadas de cáncer de mama.






