El consejero de Sanidad de Andalucía elude la responsabilidad de su Gobierno por ignorar el plan de choque destapado por EL PAÍS mientras la oposición habla de “responsabilidad criminal” por “mirar para otro lado”

El Gobierno de Juan Manuel Moreno sigue circunscribiendo el origen de la crisis de los cribados a un fallo en el protocolo del programa de prevención de mama por el que no se informó a 2.317 mujeres y cuyo epicentro sitúa en el servicio de Radiodiagnóstico del Virgen del Rocío, cuyo responsable fue cesado. Lo dijo el presidente andaluz este lunes en El hormiguero y lo ha repetido el consejero de Sanidad, Antonio Sanz, cinco días después, obviando que, en mayo de 2023, tal y como ha informado EL PAÍS, ese mismo radiólogo presentó a la dirección del centro hospitalario un plan de choque para reducir las demoras en la atención a las pacientes con diagnóstico dudoso provocadas por la falta de personal. “Yo hablo de futuro y de todo lo que hemos reaccionado y puesto en marcha”, ha dicho Sanz esta mañana. “Claramente hubo un problema de falta de información y se resolvió. Las 2.317 mujeres que habíamos tenido con diagnóstico no concluyente volvieron a hacerse las pruebas”, ha incidido.