Moreno acusa a la izquierda de “reventar el sistema de salud” para sacar votos
El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, no participó el miércoles pasado en el debate general sobre sanidad en el Parlamento. Escuchó a su consejero, se ausentó cuando empezó la oposición, se subió a su despacho en la Cámara para “cumplir con la agenda de gestión” y se incorporó sobre las 10 de la noche a la hora de votar. Hoy ha tenido que contestar a cinco preguntas sobre el mismo asunto. Y Moreno ha salido al ataque, acusando a la oposición de “reventar el sistema de salud” para sacar votos y ha contado que hay “radiólogos que han recibido amenazas verbales” y de ahí ha pasado a vaticinar que “algún día vamos a llegar a una amenaza violenta”.
Moreno, que en sus casi siete años de gobierno no ha tenido ninguna crisis digna de ese nombre, está pasando por su peor momento político a ocho meses de las elecciones, a raíz de los fallos en el cribado de cáncer de mama, en el que no se informó a las mujeres con diagnósticos sospechosos o no concluyentes del resultado de sus pruebas. La Fiscalía Superior de Andalucía ha abierto una investigación. Moreno, como el día anterior su consejero de Sanidad, Antonio Sanz, sigue sin dar detalles de lo que ha pasado. Cuatro son las preguntas de los grupos: qué ha pasado, por qué, a cuántas mujeres y en qué hospitales.






