El presidente andaluz presume de sus siete años de gestión y anuncia que las mujeres con sospecha de cáncer podrán hacerse todas las pruebas en su solo acto

Hace seis meses, el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, compareció a petición propia en el Parlamento para proclamar con solemnidad: “Andalucía funciona”. Lo ha vuelto a repetir este jueves en el debate del estado de la comunidad, el último de la legislatura antes de la convocatoria electoral, en el que ha hecho un extenso balance de gestión de sus siete años al frente de la Junta. Moreno ha recriminado a toda la oposición que use la sanidad “no ya como principal, sino prácticamente único ariete” contra su Gobierno y ha negado con vehemencia que se esté privatizando la sanidad pública.

El presidente andaluz ha anunciado que a las mujeres con alta sospecha de cáncer de mama se les harán en el mismo día todas las pruebas. Ni una palabra ha salido de su boca, sin embargo, referente a la corrupción, ni en sus filas —como el caso de las mascarillas en la Diputación de Almería— ni en el PSOE, pero con seguridad, el asunto lo sacará esta tarde la oposición cuando se reanude el debate.

La sanidad ha sido y es el principal quebradero de cabeza del dirigente popular y se ha agudizado en la recta final de la legislatura con los fallos en los cribados de cáncer de mama. A un total de 2.317 mujeres, según la Junta, no se les informó del resultado de una prueba que era dudosa y ese error, que investigan la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y la de Sevilla, ha sacado a miles de personas a la calle donde han pedido la dimisión de Moreno, que está en capilla electoral.