La candidata socialista lanza la batalla por el sistema andaluz de salud con propuestas concretas sobre el modelo

La secretaria general del PSOE de Andalucía y su candidata a la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, ha dejado claro desde que desembarcó definitivamente en la comunidad que las elecciones del 17 de mayo van a ser un “referéndum sobre la sanidad”. Y este sábado lo ha vuelto a refrendar, pero no solo para denunciar el deterioro del sistema sanitario andaluz, con una atención primaria colapsada y unas listas de espera incontenibles, o para acusar el Gobierno de Juan Manuel Moreno de debilitarlo intencionadamente en beneficio de las empresas privadas —que también—, sino para presentar su modelo para reflotar la sanidad pública andaluza. La dirigente socialista ha lanzado en Cádiz una batería de propuestas muy ambiciosas, entre las que destaca la eliminación de las demoras para acceder al médico de cabecera, al especialista y a los quirófanos en los primeros seis meses de gobierno; una promesa que será posible gracias a la inyección de 3.000 millones anuales solo a la partida de Sanidad, vinculados a los 5.700 millones que le corresponderían al territorio de acuerdo con el nuevo modelo de financiación autonómica que ella presentó cuando era ministra de Hacienda, y que el PP andaluz ha rechazado.