La campaña electoral andaluza no tiene todavía fecha fijada, pero ya está lanzada. Más o menos empiezan a verse los argumentos que las formaciones desplegarán desde ya hasta no más allá de junio, fecha tope de la convocatoria. El PSOE lo fía todo para recuperar la confianza de los andaluces en machacar sobre el deterioro de la sanidad pública y por extensión en el resto de los servicios públicos. “Esto va a ir a peor si sigue en manos del PP”, ha dicho este viernes la secretaria general del PSOE andaluz y candidata a la presidencia de la Junta, María Jesús Montero, en el arranque del curso político en Andalucía con una reunión de la interparlamentaria socialista en Montilla (Córdoba).

Montero ha exprimido una polémica afirmación del presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, en una entrevista en La Vanguardia, en el mes de julio. “La sanidad pública para todo y para todos, con una población cada vez más mayor, puede llegar un momento que sea inviable”, dijo. Con este regalo y los datos reales de listas de espera disparadas, manifestaciones cada vez más masivas en las calles y la investigación por parte de dos juzgados (uno de Sevilla y otro de Cádiz) sobre las contrataciones a dedo en el Servicio Andaluz de Salud, la dirigente socialista ha acusado a Moreno de dejar caer las prestaciones púbicas. “Se trata justo de poner de manifiesto que tenemos dos modelos distintos: uno sobre el que nosotros permanentemente hacemos propuestas y otro que es el que denunciamos para que no se escondan detrás de la palabrería de esa supuesta moderación, sino que efectivamente la gente sepa que aquí o se toma impulso en los servicios públicos o efectivamente los están haciendo inviables, que es la afirmación de la que están convencidos”.