El INE actualiza la cesta de la compra del IPC, de la que salen artículos como corbatas o bufandas

La cesta de la compra en España ya no es solo una lista de bienes básicos. El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha actualizado a inicios de este año la metodología para medir mejor la inflación. Esta modernización, realizada por mandato de la Comisión Europea, no solo incorpora nuevos productos y servicios, sino que también reclasifica otros ya existentes y ajust...

a su peso dentro del indicador con el objetivo de garantizar que el Índice de Precios al Consumo (IPC) represente mejor en qué gastan su dinero los ciudadanos. El resultado es una cesta de la compra más diversa —la última revisión fue hace cinco años—, pasando de 462 a 487 artículos. Cuando se baja al detalle, se confirma el desplazamiento hacia una economía más de servicios, con especial peso en aquellos que simplifican la vida cotidiana. Lo que hace una década era marginal, como las suscripciones a plataformas, la entrega a domicilio, la comida preparada o las bebidas vegetales, ahora gana visibilidad y entra de lleno en los presupuestos familiares.

En el centro del cambio destaca la irrupción de servicios que definen la vida urbana contemporánea. Por primera vez, el INE otorga entidad estadística a los servicios de repartidores como Glovo, incorporando al índice el coste del envío de comida a domicilio y de entregas del supermercado. Es una respuesta directa al auge de las compras en línea que no se contemplaba en la base anterior.