El técnico blanco, que recupera a Kylian y en breve tendrá a Jude, emplaza a su equipo a seguir solidario
En Mánchester era verano este martes. Verano de Mánchester, a casi 20 grados. De repente, el cielo se abrió, apareció el sol y el pueblo se quitó el abrigo. Entre la masa del City, sin embargo, no se sentía una gran fe en la remontada y el club, consciente de ello, martilleó a través de sus redes con goles del pasado para disparar el ánimo. Pero el castillo de ilusiones locales se terminó de derrumbar a los 20 minutos con el penalti de Vinicius y la roja a Bernardo Silva. Las últimas cuatro eliminaciones de Champions de Pep Guardiola, que compareció vestido con una camiseta de domingo de payés, han sido contra el Madrid (2022, 24, 25 y 26). “Una lástima no haberlo vivido once contra once, incluso con el gol. Es lo que nos queda”, analizó en Movistar.
El cruce pudo quedar cerrado virtualmente en la ida desde el punto de penalti y allí regresó a los 22 minutos después de la descarga inicial del City y, por supuesto, de las paradas de Thibaut Courtois, aun con las molestias que le retiraron al descanso. La larga deliberación del VAR eliminó al portugués por sacar el codo bajo palos y colocó seis días más tarde a Vinicius frente a Donnarumma. Güler agarró la pelota para aislar de la presión al brasileño, hasta que al final todo quedó en otro mano a mano entre el brasileño y el italiano, que se la había adivinado en el Bernabéu. “En la ida dije que era para Fede [Valverde], pero no quiso. Fallé y hoy le he dicho que lo tirase otra vez, pero me ha dado toda la confianza como un capitán debe hacer y he ayudado al equipo a seguir con la victoria”, contó Vini.







