El técnico saca pecho de la Fábrica y afirma que este domingo decidirán si Mbappé puede viajar a Mánchester

Empezó el partido y Fede Valverde seguía corriendo en el Bernabéu. En los primeros cinco minutos, tres carreras de presión del uruguayo. La efervescencia que provoca el Elche, sin embargo, no es la del City y la Liga tampoco es la Champions en Chamartín. Así que la noche arrancó con un sopor difícil de digerir y desde la grada empezaron a caer algunos tímidos silbidos. Y justo ahí, de nuevo, Valverde, el hombre de estos días que lo mismo centrifuga a un gigante de Europa que resuelve una velada más en el patio de casa de la Liga. Las cosas funcionan así con los iluminados. El 1-0 de Rüdiger vino precedido de un zambombazo suyo de falta. Nada había ocurrido hasta entonces. Y lo siguiente que pasó fue otro tanto del uruguayo. Otro golazo.

Si Kylian Mbappé continúa sin estar para jugar, Valverde sigue ahí. Metió en Vigo la semana pasada en el último minuto, atormentó con un triplete al City y ventiló al Elche. Siete dianas suma en toda la temporada y cinco han sido en la última semana. De bingo en bingo. Sus tres tiros a puerta ante los citizen valieron tres goles y los dos contra el Elche derivaron en el 2-0 con el que el Madrid alcanzó el descanso. Máxima renta para el mínimo esfuerzo colectivo. Suficiente para que antes de la hora de juego el uruguayo recolectara la ovación de la masa, guardara fuerzas para el martes, y que por el césped comenzara el desfile de canteranos.